Las oraciones por los difuntos piden a Dios que tenga misericordia de quien ha muerto y lo acoja en su paz. La más conocida es la del Descanso eterno: dura diez segundos y se reza en todas partes, desde el borde de una tumba hasta la mesa de la cena. El Día de los Fieles Difuntos, el 2 de noviembre, toda la Iglesia reza por sus muertos, y el resto de noviembre mantiene esa misma intención.
A continuación encontrará las principales oraciones católicas completas, cuándo conviene cada una y una explicación sencilla de por qué los cristianos rezan por los difuntos.
✦ En esta guía
Por qué los cristianos rezan por los difuntos
La respuesta corta: el amor no se acaba con el funeral, y los cristianos creen que los muertos viven en Dios.
La costumbre es muy antigua. Las inscripciones de las catacumbas romanas piden luz y consuelo para la persona enterrada allí, y algunas ruegan a quien las lea que rece por el difunto. Autores de los primeros siglos, entre ellos Tertuliano, mencionan ofrendas en el aniversario de una muerte. Cuando santa Mónica se estaba muriendo, le dijo a su hijo Agustín: «Solo te pido que te acuerdes de mí ante el altar del Señor, dondequiera que estés». Él lo dejó escrito en sus Confesiones, y desde entonces los cristianos siguen haciendo lo que ella pidió.
La Escritura apunta en la misma dirección. En 2 Macabeos 12, Judas Macabeo organiza una colecta para que se ofrezca un sacrificio por los soldados caídos. Ese libro forma parte de las Biblias católicas y ortodoxas; las Biblias protestantes lo dejan fuera o lo agrupan entre los apócrifos. En su segunda carta a Timoteo, Pablo habla de Onesíforo, que según muchos lectores ya había muerto: «Déle el Señor que halle misericordia cerca del Señor en aquel día» (2 Timoteo 1:18).
La Iglesia católica enseña que quienes mueren en la amistad de Dios, pero «imperfectamente purificados», tienen asegurado el cielo y pasan por una purificación final, llamada purgatorio. El Catecismo une directamente esta enseñanza a la oración por los difuntos, sobre todo a la misa, junto con la limosna, las indulgencias y las obras de penitencia (Catecismo, 1030 a 1032, en inglés).
Los cristianos ortodoxos también rezan por los difuntos, y muchos anglicanos y luteranos lo hacen a su manera. Muchos protestantes evangélicos no, porque creen que el destino de una persona queda sellado con la muerte. Si esa es su tradición, puede igualmente encomendar a alguien a Dios y darle gracias por su vida. Ninguna de estas oraciones es una fórmula que funcione por sí sola. Son actos de amor que se dejan en manos de Dios.
La oración del Descanso eterno
Si va a aprender una sola oración por los difuntos, que sea esta. También se la conoce por sus primeras palabras en latín, Requiem aeternam, y su texto se hace eco de 4 Esdras 2:34-35.
Dales, Señor, el descanso eterno,
y brille para ellos la luz perpetua.
Descansen en paz. Amén.
Por una sola persona, diga «Dale» y «para él» o «para ella», o use su nombre: «Dale, Señor, el descanso eterno a Margarita». Muchos añaden una frase final: «Que su alma y las almas de todos los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz. Amén».
La Iglesia le concede una indulgencia parcial. Pero lo mejor es lo corta que es: puede rezarla al pasar junto a un cementerio, al apartarse para dejar paso a un cortejo fúnebre o al leer un obituario con el café de la mañana.

De profundis: el salmo 130
De profundis significa en latín «desde lo profundo»: son las primeras palabras del salmo. Es uno de los siete salmos penitenciales y desde hace siglos se reza por los difuntos, en los funerales, en el Oficio de difuntos y en casa. Las Biblias católicas antiguas lo numeran como salmo 129, siguiendo la Vulgata latina. Aquí lo tiene en la versión Reina-Valera 1909:
✝ «De los profundos, oh Jehová, á ti clamo.
Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos á la voz de mi súplica.
JAH, si mirares á los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse?
Empero hay perdón cerca de ti, para que seas temido.
Esperé yo á Jehová, esperó mi alma; en su palabra he esperado.
Mi alma espera á Jehová más que los centinelas á la mañana, más que los vigilantes á la mañana.
Espere Israel á Jehová; porque en Jehová hay misericordia, y abundante redención con él.
Y él redimirá á Israel de todos sus pecados».
— Salmo 130:1-8 (Reina-Valera 1909)
Lo tradicional es terminarlo con el Descanso eterno en lugar del Gloria. Se reza en un minuto, más o menos. Muchas familias lo rezan cada noche de noviembre, después de cenar o antes de acostarse, y al final leen los nombres de sus difuntos.
La oración de santa Gertrudis, explicada
Santa Gertrudis la Magna fue una monja de Helfta, en Sajonia, nacida en 1256 y recordada por sus escritos místicos y su devoción al Sagrado Corazón. Murió hacia 1302 y su fiesta se celebra el 16 de noviembre. La oración por las ánimas del purgatorio que lleva su nombre se le atribuye por tradición:
Padre eterno, yo te ofrezco la preciosísima sangre de tu divino Hijo, Jesús, en unión con las misas celebradas hoy en todo el mundo, por todas las benditas ánimas del purgatorio, por los pecadores de todas partes, por los pecadores de la Iglesia universal, por los de mi propia casa y los de mi familia. Amén.
El texto cambia un poco de un devocionario a otro. Lo que no se sostiene es la frase impresa en muchas estampas según la cual cada vez que se reza salen mil almas del purgatorio. Esa promesa no aparece en ninguno de sus escritos y no corresponde a ninguna indulgencia concedida por la Iglesia. Hace tiempo que las autoridades eclesiásticas advierten contra las estampas que prometen liberar un número fijo de almas.
Así que rece esta oración, por supuesto. Es preciosa y une su intención a todas las misas que se celebran ese día. Solo que hay que rezarla como cualquier otra: confiando en la misericordia de Dios, sin llevar la cuenta.
Más oraciones por los difuntos, según el momento
No hace falta un devocionario distinto para cada ocasión. Con estas tendrá cubiertas casi todas.
| Momento | Oración | Duración |
|---|---|---|
| Al enterarse de una muerte | Descanso eterno | 10 segundos |
| Junto a la tumba | Padrenuestro y después Descanso eterno | 1 minuto |
| Las noches de noviembre | Salmo 130, terminando con el Descanso eterno | De 1 a 2 minutos |
| Después de comer | La acción de gracias tradicional después de las comidas, que termina con «Que las almas de los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz» | 15 segundos |
| En el aniversario de una muerte | Una misa ofrecida por la persona y un rosario en casa | Unos 20 minutos para el Rosario |
| Cuando el dolor está a flor de piel | Una oración con sus propias palabras | El tiempo que necesite |
El Rosario se presta de forma natural a esta intención: ofrezca las cinco decenas por una sola persona. Si nunca lo ha rezado, nuestra guía paso a paso sobre cómo rezar el Rosario le explica todo, y un Rosario de madera de olivo pesa tan poco que puede quedarse en el bolsillo del abrigo para las visitas al cementerio.
Los obispos de Estados Unidos publican también oraciones por los moribundos y los difuntos (en inglés), entre ellas oraciones para rezar junto a la tumba, fáciles de leer en el teléfono aunque haga frío.
Una oración con sus propias palabras
Hay días en que las fórmulas de siempre suenan demasiado solemnes. Aquí tiene una oración sencilla que puede adaptar:
Señor, pongo a [nombre] en tus manos. Gracias por los años que nos diste. Perdona lo que haya que perdonar y llévala a casa, a tu luz. Dame la gracia de sobrellevar esto y haz que volvamos a encontrarnos en tu reino. Amén.
Rezar por los difuntos en noviembre
En 2026, el Día de los Fieles Difuntos cae el lunes 2 de noviembre. San Odilón, abad de Cluny, fijó esta conmemoración al día siguiente de Todos los Santos hacia el año 1000, y la costumbre se extendió por toda la Iglesia. Desde 1915, por un privilegio concedido por el papa Benedicto XV, cualquier sacerdote puede celebrar tres misas ese día.
La Iglesia concede además dos indulgencias plenarias, aplicables solo a las almas del purgatorio:
- visitar un cementerio y rezar por los difuntos, aunque sea en silencio, cualquier día del 1 al 8 de noviembre;
- el mismo Día de los Fieles Difuntos, visitar una iglesia u oratorio y rezar un Padrenuestro y el Credo.
Se aplican las condiciones habituales: confesión, comunión y oración por las intenciones del papa en un plazo de unos 20 días, con el corazón desprendido de todo pecado. Sin ellas, la indulgencia es parcial. Dicho de forma sencilla: la Iglesia invita a ir al cementerio, rezar y confesarse, y permite ofrecer esa gracia por alguien que ha muerto.
✓ Lista rápida para la semana de los Fieles Difuntos
- ✓ Escriba en una sola lista los nombres de sus difuntos
- ✓ Vaya a misa el 2 de noviembre si puede
- ✓ Visite un cementerio entre el 1 y el 8 de noviembre, y rece allí
- ✓ Rece el salmo 130 y el Descanso eterno en la cena durante todo el mes
Algunas familias guardan esa lista de nombres en una Caja de oraciones de madera a la vista en la cocina y van añadiendo nombres con los años. Llévela a la mesa cada noviembre y deje que el más pequeño de la casa lea los nombres en voz alta.

Si busca más maneras de mantener vivo un recuerdo este mes, desde las visitas al cementerio hasta una luz para la tumba, eche un vistazo a nuestra colección En memoria.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la oración católica por los difuntos?
La más habitual es la del Descanso eterno: «Dales, Señor, el descanso eterno, y brille para ellos la luz perpetua. Descansen en paz. Amén». Los católicos también rezan el salmo 130, el Rosario y, por encima de todo, la misa. Pedir que se ofrezca una misa por alguien que ha muerto es la mejor oración que la Iglesia puede ofrecer por esa persona.
¿Es bíblico rezar por los difuntos?
Católicos y ortodoxos se apoyan en 2 Macabeos 12, donde se ofrece un sacrificio por unos soldados caídos, y en la oración de Pablo para que Onesíforo «halle misericordia cerca del Señor en aquel día» (2 Timoteo 1:18). Muchos protestantes no aceptan Macabeos como Escritura y leen estos pasajes de otra manera. La práctica en sí está atestiguada desde los primeros siglos del cristianismo.
¿Los protestantes rezan por los difuntos?
Algunos sí y muchos no. Las tradiciones anglicana y luterana incluyen oraciones que encomiendan a los difuntos a Dios, mientras que muchas iglesias evangélicas las evitan, porque creen que el destino de una persona queda sellado con la muerte. En lo demás, casi todos los cristianos coinciden: dar gracias por una vida, rezar por quienes quedan de luto y confiar a los difuntos a la misericordia de Dios.
¿Durante cuánto tiempo hay que rezar por alguien que ha muerto?
No hay límite. Muchos católicos rezan por sus difuntos toda la vida, sobre todo en los aniversarios y a lo largo de noviembre. Como solo Dios conoce el estado de un alma, la Iglesia anima a seguir rezando y a confiar en que él aplicará esa oración donde haga falta. Muchas familias piden además una misa cada año en el aniversario.
No va a encontrar las palabras perfectas, y tampoco le hacen falta. Diga un nombre, rece el Descanso eterno y deje lo demás en manos de Dios. La Iglesia reza así por sus difuntos desde los tiempos de las catacumbas.