Las mejores maneras de recordar a un ser querido que ha fallecido son pequeñas y se pueden repetir: una visita a la tumba, una vela en el aniversario, su receta de nuevo en la mesa, su nombre leído en voz alta en misa. A continuación encontrará 17 ideas, empezando por el Día de los Fieles Difuntos, el lunes 2 de noviembre, y repartidas a lo largo del resto del año.
Ninguna tiene que salir perfecta. Elija la que más se parezca a la persona que echa de menos.
✦ En esta guía
Cómo recordar a un ser querido el Día de los Fieles Difuntos
Noviembre es el mes que la Iglesia dedica a los difuntos. El Día de Todos los Santos (domingo 1 de noviembre) honra a los santos del cielo. El Día de los Fieles Difuntos (lunes 2 de noviembre) está dedicado a rezar por todos los que han muerto, incluidas las personas a las que nosotros mismos hemos enterrado. Si confunde los dos días, nuestra guía sobre Todos los Santos y los Fieles Difuntos explica la diferencia.
1. Visite la tumba y cuídela
Lleve un cepillo suave de nailon, unos cuatro litros de agua sola y unos guantes. Retire la hierba de los bordes, limpie lo que hayan dejado los pájaros y lea el nombre en voz alta. Nada de lejía ni de cepillos de alambre. Las recomendaciones para limpiar lápidas del Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (en inglés) aconsejan usar agua sola o un limpiador neutro con cepillos suaves, nada de hidrolimpiadoras, y limpiar las piedras antiguas como mucho una vez al año.
Después, quédese un momento. La recopilación de oraciones ante la muerte de los obispos de Estados Unidos (en inglés) incluye breves oraciones para rezar junto a la tumba desde el teléfono. Para los católicos, visitar un cementerio y rezar por los difuntos cualquier día del 1 al 8 de noviembre permite ganar una indulgencia plenaria para las almas del purgatorio, con las condiciones habituales: confesión, comunión y una oración por las intenciones del papa.
2. Encargue una misa por su alma
Llame al despacho parroquial, dé el nombre completo de la persona y pida una fecha, a ser posible cerca del aniversario de su muerte. Es costumbre dejar un pequeño donativo, y en la parroquia le dirán la cantidad habitual. No hace falta ser católico para pedirla. Vaya a esa misa si puede. En muchas parroquias el sacerdote lee el nombre en voz alta, y oírlo en una capilla silenciosa un día entre semana se queda grabado durante años.
3. Escriba su nombre en el libro de la parroquia
Muchas parroquias ponen en noviembre un libro de recuerdo, a veces llamado libro de difuntos. Por los nombres que se escriben en él se reza en misa durante todo el mes. Son treinta segundos después de la misa del domingo, y valen mucho.
4. Encienda una vela al atardecer
Encienda una lamparilla en la iglesia, o una vela en un frasco junto a la ventana de casa la tarde del 2 de noviembre. Diga su nombre y rece la oración del descanso eterno. Una vela es un signo de oración y de Cristo, luz del mundo, no un amuleto, y no hace falta que arda toda la noche. Apáguela antes de acostarse.
5. Deje una luz que siga encendida cuando usted se vaya
Muchas familias quieren dejar en la tumba algo más que unas flores de plástico que para Acción de Gracias, la fiesta estadounidense de finales de noviembre, ya estarán descoloridas. Nuestra Cruz solar conmemorativa se carga con la luz del día y se ilumina al anochecer, así que quien pase de vuelta del trabajo verá una pequeña luz donde descansan su madre o su abuelo. Consulte antes las normas del cementerio sobre adornos. Algunos solo permiten ciertos objetos, y muchos lo retiran todo según un calendario fijo.

✓ Lista rápida para visitar la tumba
- ✓ Un cepillo suave de nailon y unos cuatro litros de agua sola (sin lejía ni cloro)
- ✓ Guantes y unas tijeras pequeñas para la hierba de los bordes
- ✓ Las normas del cementerio sobre adornos, leídas antes de comprar nada
- ✓ Una tarjeta impresa con la oración del descanso eterno

Cómo recordar a un ser querido en casa
El duelo vive sobre todo en la cocina y en el armario del pasillo, no en el cementerio. Estas ideas encajan en los días corrientes.
6. Cocine su receta
Prepare el asado de los domingos, los pierogi, las barritas de limón con demasiado azúcar glas. La primera vez no le saldrá igual. No pasa nada. Fotografíe la receta original escrita de su puño y letra, enmarque una copia para la pared de la cocina y guarde el original en un lugar seco.
7. Prepare una caja de recuerdos
Elija unas pocas cosas, no todo: las gafas de leer, el recordatorio del funeral, algunas tarjetas de cumpleaños, el rosario de la mesita de noche. Pegue a cada objeto una nota breve que explique por qué se guardó. Sus nietos no sabrán por qué importaba un billete de autobús de 1974 si nadie lo deja por escrito. Una Caja de recuerdos de madera grabada les da a todas esas cosas un único hogar, en lugar de una caja de zapatos debajo de la cama.
8. Empiece un frasco de recuerdos
Deje un frasco y un montón de tarjetas en las reuniones familiares. Cada persona escribe un recuerdo: una frase que él siempre decía, aquella vez que ella condujo hasta el aeropuerto equivocado. Léanlos juntos en el aniversario.
9. Lleve o use algo suyo
El reloj de papá. Su pequeña cruz de oro. La camisa de franela que llevaba a todos sus partidos de béisbol cuando usted era niño. La ropa también puede convertirse en una colcha o en un cojín, y en una tienda de telas de su barrio suelen saber de alguien que hace este tipo de encargos.
10. Resérvele un lugar en la mesa
En la cena de Acción de Gracias o en una comida de cumpleaños, ponga su foto cerca de la mesa y diga su nombre al bendecir los alimentos. Parece duro. En la práctica, le da a todo el mundo permiso para contar una anécdota, y las anécdotas suelen ser divertidas.
Recuerdos al aire libre y que crecen
Algo que crece, o que se mueve con el viento, puede guardar la memoria de un modo que una estantería no puede.
11. Plante bulbos este otoño
En el hemisferio norte, finales de octubre y noviembre son, en muchos lugares, la temporada de plantar bulbos. Plante narcisos o tulipanes de su color favorito antes de que hiele. Brotarán la próxima primavera sin que nadie tenga que acordarse de nada, y eso ya es un pequeño consuelo.
12. Plante un árbol o un rosal
Elija algo adecuado para su jardín y su clima; en un vivero de la zona le dirán qué crece bien. Un rosal trepador para una abuela que cultivaba rosas. Un cornejo para un padre al que le encantaba la primavera. Ponga al pie una piedra plana con sus iniciales.
13. Cuelgue unas campanas de viento
Unas Campanas de viento conmemorativas con cruz junto al porche convierten cada brisa en un recuerdo. Un consejo práctico: cuélguelas donde toma el café de la mañana, no junto a la ventana del dormitorio, a menos que quiera pensar en esa persona a las tres de la madrugada en plena tormenta.
Recordarlo junto a otras personas
Los rituales privados ayudan. Los compartidos mantienen a una persona presente en la familia.
14. Haga un donativo en su nombre
Colabore con su parroquia, con el banco de alimentos donde ella era voluntaria o con la unidad de cuidados paliativos que lo atendió a él en sus últimas semanas. Muchas organizaciones envían a la familia una tarjeta para comunicarle que se ha hecho un donativo en ese nombre.
15. Recoja las historias antes de que se pierdan
Llame a su amigo más antiguo, o a su hermano menor, y pregúnteles cómo era a los veinte años. Grábelo con el teléfono, con su permiso. Son las historias que desaparecen primero, y luego ya no se pueden recuperar.
16. Dele un sentido a su día
En el aniversario de su muerte o en su cumpleaños, vaya a su cafetería favorita, dé su paseo de siempre, vea el partido que nunca se perdía. Ese día va a llegar de todos modos. Darle una forma lo hace más llevadero.
17. Continúe lo que hacía
Termine la casita para pájaros que él dejó en el banco de trabajo. Siga echando de comer a los pájaros. Lleve un guiso al próximo funeral, como hacía ella siempre. Es el homenaje más práctico que existe.
Nada de esto significa que se haya quedado anclado. Los cristianos vivimos el duelo con esperanza, y echar de menos a alguien no es falta de fe. Jesús puso a los que lloran entre los bienaventurados:
✝ «Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación».
— Mateo 5:4 (Reina-Valera 1909)
Si lo que busca es algo para enviar a un amigo en duelo, nuestra guía de regalos de condolencia que consuelan explica qué regalar y cuándo.
Un año de recuerdo: fechas e ideas
Los días difíciles se pueden prever, así que puede preparar algo pequeño para cada uno en lugar de que le tomen por sorpresa.
| Fecha | Una forma sencilla de recordarlo |
|---|---|
| Aniversario de su muerte | Una misa por su alma, una visita a la tumba, su comida favorita |
| Su cumpleaños | Cocinar su receta, leer en voz alta el frasco de recuerdos |
| Día de los Fieles Difuntos (2 de noviembre) | Su nombre en el libro de la parroquia, una visita al cementerio entre el 1 y el 8 de noviembre |
| Acción de Gracias y Navidad | Su foto cerca de la mesa, su nombre en la bendición de la mesa, una vela en la ventana |
| Día de la Madre o del Padre | Llevar algo suyo, llamar a un hermano o a un primo |
| Fin de semana del Memorial Day, en honor de los caídos estadounidenses | Flores frescas en la tumba y, si es un veterano y se permite, una pequeña bandera |
Apunte ya estas fechas en el calendario del teléfono, con una línea que recuerde lo que piensa hacer. En una semana difícil, la decisión ya estará tomada.
Preguntas frecuentes
¿Cómo honrar a alguien en el aniversario de su muerte?
Hágalo sencillo y decídalo con antelación. Encargue una misa por su alma, visite la tumba o reúna a unas pocas personas en torno a su comida favorita y pida a cada una que comparta un recuerdo. Encender una vela y rezar la oración del descanso eterno lleva dos minutos. Se trata de darle una forma al día para que no le tome desprevenido.
¿Qué se puede dejar en una tumba?
Flores frescas o de seda, una pequeña luz solar, una corona en invierno, una bandera si se trata de un veterano o una piedrecita sobre la lápida son opciones habituales. Las normas varían mucho, así que llame antes a la administración del cementerio. Muchos limitan los adornos según la temporada, prohíben el cristal o retiran los objetos según un calendario fijo. Evite cualquier cosa que le doliera ver en la basura.
¿Qué hacen los católicos el Día de los Fieles Difuntos?
Los católicos van a misa y rezan por todos los difuntos, sobre todo por los de su familia. Muchos escriben nombres en el libro de difuntos de la parroquia, visitan cementerios y rezan la oración del descanso eterno. Ese día cualquier sacerdote puede celebrar tres misas. Rezar en un cementerio del 1 al 8 de noviembre permite ganar una indulgencia plenaria para las almas del purgatorio.
¿Cuándo hay que revisar las cosas de un ser querido?
No hay plazo, salvo que un contrato de alquiler o la venta de una casa lo impongan. Muchas familias esperan unos meses y empiezan por los espacios más fáciles, como el garaje, antes de llegar al armario y a la mesita de noche. Hágalo con alguien que lo conociera. Aparte primero una cajita con las cosas que tienen significado, y el resto será más fácil de regalar.
No tiene que hacer diecisiete cosas. Elija una para el 2 de noviembre y quizá otra para su cumpleaños. El amor que se practica suele durar, y mantiene vivo su nombre en la familia una generación más.